banquetes en Merida

Es momento de disfrutar de los banquetes en Mérida, para cualquier evento desde una boda, XV años, homenaje, despedidas y en general una ceremonia de festejo, siempre implica uno de los puntos clave en cualquier evento. El hecho de sentarnos a la mesa con nuestros amigos y familia a degustar de alimentos preparados especialmente para el acontecimiento, es una costumbre antiquísima que ha implicado no solo de disfrutar de alimentos preparados con esmero e ingredientes especiales, sino que también estos convites están ligados a todo un simbolismo.

Algunos estudiosos afirman que el término ágape tendría su origen en la palabra griega ágape, que significa “amor”, a la que simplemente se le cambió el acento para pasar a significar “fiesta gastronómica multitudinaria”. Ya San Pablo, en sus cartas a los corintios se refiere al ágape como término utilizado para las reuniones en las que los primeros cristianos acababan consagrando el pan y el vino. En esta ocasión, en Casa Santamarina les hemos preparado especialmente a nuestros lectores amantes de la buena cocina, un pequeño reportaje sobre el significado y la evolución del momento más esperado en cualquier ceremonia: el de degustar el banquete. Razones nos sobran, disfrutar de los sabores de una buena comida y la bebida, acompañados de la convivencia y la charla, todo en conjunto es un auténtico placer.

Al igual que muchas palabras relacionadas con la gastronomía, la palabra banquete viene del francés banquet y a su vez, ésta procede del italiano banquetto (banco pequeño), nombre de este tipo de comidas debido a que antiguamente la gente se sentaba en bancos, alrededor de una mesa para comer, en vez de sillas individuales. Los banquetes son una de las costumbres, que aunque con cambios, los humanos hemos mantenido siempre a lo largo de nuestra historia.

Las primeras ceremonias culinarias: Místicas
Si buscamos su origen, podemos descubrir gracias a la arqueología que hubo actividad de los primeros banquetes desde la época del paleolítico, hace miles de años, cuando surge la consciencia social del ser humano. Hoy en día sabemos de los gustos culinarios de nuestros ancestros en diferentes épocas gracias a las investigaciones arqueológicas, y así podemos hacernos una idea de cómo han ido evolucionando los banquetes a lo largo de la historia.
Los celtas celebraban también sus ceremonias culinarias sentados en el suelo, formando un círculo en el que los más fuertes, los guerreros, de los que dependía la subsistencia de toda la tribu, tomaban las mejores piezas de carne y a continuación comían las mujeres y los niños. Por aquel entonces, los banquetes tenían un carácter místico, un ritual para que las fuerzas de la naturaleza fueran propicias. Así fue como el ser humano se acostumbró a reunirse para dividir y compartir los alimentos, sobre todo en dos momentos fundamentales de todos, el nacimiento y la muerte.
Con el desarrollo de la agricultura y de la ganadería, el uso de la cerámica y la metalurgia, las reuniones alrededor de la mesa fueron más comunes y más elaboradas, sobre todo en las reuniones más fértiles.

El primer banquete en la historia de la humanidad
Un equipo de antropólogos ha encontrado las primeras evidencias de la existencia de banquetes hace 12.000 años, en una cueva de Galilea en Israel. En la cueva, que servía de lugar de enterramiento, se hallaban caparazones de más de setenta tortugas y restos cortados de ganado salvaje, lo cual sugiere que sirvieron para consumo humano. Los científicos llegaron a la conclusión de que los miembros de la comunidad Natufia, que vivían entonces en la zona, celebraron allí rituales especiales para conmemorar el entierro de los difuntos y en los que las celebraciones eran elementos indispensables, por lo que se les conoce como los inicios de los banquetes en Mérida y tal y como los conocemos hoy en día.
También se le considera a este hallazgo como una prueba sólida de la transición prehistórica de la vida de cazadores al comienzo de la agricultura.

El inicio de las fiestas refinadas
Herodoto, el padre de la historia escribió hace 2,500 años sobre los banquetes que realizaban los egipcios, quienes consideraban a los alimentos como la fuente de salud o enfermedad, por lo que eran muy meticulosos a la hora de elegir y preparar sus comidas. Recordemos que los egipcios desarrollaron una industria de vino y de cerveza y conocieron más de 2,000 hierbas y especies para aderezar sus alimentos. Se cuenta que la última reina de Egipto, Cleopatra, acostumbraba poner perlas y piedras preciosas en las copas en las que servía el vino a sus huéspedes, quienes conservaban la joya como recuerdo memorable.

A partir del Renacimiento, los refinamientos de la gastronomía italiana fueron ganando influencia en los círculos más privilegiados, que entre ellos organizaban sus fiestas culinarias con cierta influencia. El tenedor, una pieza muy exclusiva reservada únicamente a las clases más altas, comenzó a extenderse en el pueblo, que hasta entonces comía ayudado únicamente de las manos, o como mucho, de algo parecido a una cuchara para coger las partes más blandas o desechas. La costumbre de seguir reuniéndose para comer una gran variedad de platos y cada vez más suculentos, se mantuvo hasta muy avanzado el siglo XVIII.

En Casa Santamarina sabemos que hay maneras diferentes de celebrar los banquetes en todos los países y culturas, que además han tenido tal importancia a lo largo de la historia que a menudo los encontramos en todo tipo de obras que reflejan momentos históricos: cuadros y retratos de artistas, obras de escritores y filósofos. En su momento, Leonardo da Vinci plasmó “La última cena”, que sin duda es el banquete más famoso de la historia occidental, en el que Jesús se reunió con los apóstoles.

Desde el inicio de los tiempos, el banquete ha conmemorado ocasiones ceremoniales, festejos, funerales, triunfos militares, celebraciones personales, acuerdos políticos y además de reunir a diversas personas con las que se reafirman ideas y creencias similares, ya sean religiosas, sentimentales o intelectuales. En Casa Santamarina tenemos más de 20 años creando experiencias gastronómicas únicas e irrepetibles, con nuestros banquetes en Mérida. Juntos podemos crear un evento memorable.